Los adultos hacen ruido

Bombardeo sobre GazaMi nombre es Amin y tengo 9 años. Son las 10:30 de la mañana y no he podido dormir. Esta noche ha habido una tormenta enorme con truenos tan grandes que despertaban a todos los vecinos y asustaban a mucha gente. Sé que a ellos la tormenta también les da miedo porque les oía gritar. Hasta mi madre tenía miedo y vino a abrazarme a la cama para que yo no me asustara, aunque yo le dije muchas veces que no estaba asustado.

Mi madre se llama Salma, y tiene la edad que tienen las madres. Ella no duerme, hace muchos días que no la veo dormir por las tormentas y por los terremotos. Los terremotos vienen con las tormentas y han destrozado algunas casas del barrio. Incluso la casa de mi amigo Navin ha caído en ruinas y cuando me acerqué ayer con la pelota para jugar, se habían ido.

No sé cuando voy a volver a ver a Navin, no sé a dónde se habrán ido, pero seguro que le apetece mucho jugar conmigo a la pelota. También tengo que enseñarle una cosa que he encontrado allí cerca. Una bola con pinchos de hierro que estaba cerca de su casa, son como las de jugar a la guerra, pero esta es de mentira. Aún así, mamá me la ha quitado y se ha puesto a gritar como una loca cuando me vio con ella en la mano.

No veo a papá desde hace días. Se marchó el lunes al médico en Gaza y todavía no ha vuelto. A lo mejor está malito y por eso no le han dejado venir hasta que le curen. Mamá está preocupada y se puso a llorar cuando le pregunté por él, pero yo sé que está bien y que me traerá una pelota nueva de la ciudad.

Es de noche otra vez y vuelve a haber tormenta. Esta vez los truenos son más fuertes y tengo un poco de miedo. Mamá está llorando abrazada a mi, en la cama. No llueve porque estas tormentas no son de las de agua pero hace mucho mucho calor. El ruido de los truenos es cada vez más grande y mi madre canta cada vez más alto para que yo me duerma. Cierro los ojos para que ella crea que sí, pero en realidad no puedo dormirme porque hoy sí que tengo miedo.

Amir

Se oye mucho ruido fuera, mi madre se asoma a la ventana y veo unas luces muy brillantes en el cielo. Creo que ha debido de ser un rayo y ha quemado una casa que se ve arder a lo lejos. Mamá se altera y comienza a meter ropa mía y suya en una bolsa.

– No podemos salir, mamá. Podría caernos un rayo.

– Tenemos que estar preparados Amin, por si llega la tormenta a nuestra casa.

– Pero tenemos que esperar por papá, ¿a dónde vamos a ir?

Mi madre se arrodilló, se puso a llorar mucho, como si le doliera mucho la tripa, y me abrazó tan fuerte que casi no podía respirar. Luego, siguió metiendo cosas en la bolsa. Me acerqué a la ventana y deslicé la cortina para ver la tormenta. Ahí estaban, millones de lucecitas en el cielo cayendo sobre la tierra. Eran pequeñas estrellitas de fuego que cuando caían al suelo hacían un ruido que era insoportable. Cada vez más fuerte. Cada vez más cerca.  Había adultos por el medio de la calle, gritando y montando alboroto. Algunos llorando, otros corriendo.

-Mamá, no pasa nada, no tengas miedo. La tormenta pasará.

Pero yo sabía que no importaba lo que le dijera. Los adultos hacen ruido. Los adultos tienen miedo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s