Musiqueando entre todos

No es que se trate de la mejor versión que se haya podido escuchar de este tema pero siempre me ha gustado la idea de poder compartir con mis hijos experiencias musicales, de este tipo o diferentes. El caso es saber apreciar los detalles de toda esta infraestructura que el padre de estos niños ha montado para poder mostrarnos las virguerías que hacen. Porque al fin y al cabo se puede hacer música con casi todo. 🙂 Disfrutadla.

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Nunca sabes cuándo…

Nunca sabes cuándo sucederá algo. Y eso es emocionante. ¿Cuándo encontrarás el amor? ¿Cuándo tendrás un trabajo mejor? ¿Cuándo te sorprenderás con algo? ¿Cuándo volverás a actualizar tu blog? Hasta los 17 años he sido una persona lineal, cuadriculada y constante. Desde entonces he ido siguiendo distintos rumbos sin obligarme a nada. Pero un día, no sabes cuándo, llega algo, te sorprende, cambia el rumbo y decides retomar otro camino, o simplemente, decides compartir un pedazo de aire como este…unas vibraciones que llegan de la mano de un ser querido, y te apetece que todo el mundo las disfrute como las has disfrutado tú.

Escuchando isótopos

En múltiples ocasiones he mencionado la base del sonido. Enrarecimiento de moléculas de aire que vistas a través de un osciloscopio se vislumbran como ondassinusoidales con variaciones de frecuencia. Ese, es su fundamento. Las frecuencias conforman el universo, las vibraciones estelares, la luz, el sonido, todo lo que vemos y percibimos posee una frecuencia determinada y en función de los valores de esas frecuencias, lo detectamos a través del oído, la vista, la piel…o cualquiera de nuestros sentidos. Es común conocer que el umbral de frecuencias que escucha el oído humano abarca un ratio de 20hz a 20khz, más o menos y que se va reduciendo a medidad que crecemos por un fenómenos natural llamado presviacusia. Pues bien, las frecuencias visuales tambien existen y como tal, cada color lo podemos percibir porque la luz se inyecta en los elementos y vibran a una frecuencia determinada. Uno de los elementos más difíciles de sentir es la radioactividad. Tras catástrofes como la de Chernovil o lo que recientemente ha ocurrido en Japón, se han usado medidores de radioactividad, al igual que hay medidores de luz o de sonido. Sin embargo, una de las características fundamentales de la radioactividad es la dificultad para sentirla. ¿Cómo percibir si estamos en un campo de radioactividad alto en un país peligroso? Es abstracta, como el aire, no se huele, no se toca y hasta hoy, creíamos que no se podía escuchar. Sin embargo, nuestra relación con la radioactividad es mucho más estrecha de lo que pensamos. Estamos expuestos diariamente a radiación, y si bien podemos medirla o detectarla, nuestros sentidos no nos permiten saber que está allí. En un intento por cambiar eso, el DJ Axel Boman y la Agencia de Seguridad Nuclear sueca KSU han unido fuerzas para crear una forma de convertir en música a la desintegración de los isótopos. Los resultados, son más que interesantes.

“La explicación técnica del proceso habla de una simulación del proceso de desintegración atómica. Se despide un fotón gamma por cada fase de la pérdida energética, la energía del fotón es interpretada como el tono de una nota, y el fotón toca la nota cada vez que esto sucede. Cada isótopo tiene una firma única, lo que prácticamente garantiza la diversidad sonora.

El resultado por sí solo es impresionante. Lejos del sonido agresivo y áspero de la Radiación de Fondo, los isótopos entregan algo mucho más atractivo a los oídos, a pesar de su aparente simpleza. Lo mejor de todo es que la “Orquesta Radioactiva” tiene una página Web, en donde podrás escoger hasta cinco isótopos (no todos están disponibles por falta de datos), cambiar valores como el tono y los BPM, y experimentar con ellos. La intención es que eventualmente esto llegue a tener su propio CD con canciones, y aunque eso dependerá exclusivamente de la habilidad del DJ, el saber que ha utilizado como base a la desintegración de isótopos, le da ese toque extra que nos haría escucharlo.” Ahí tenéis la demostración.

Tube – rías

Música con el corazón. Música con razón. Música con esmero. Música con instrumentos. Música con cascos. Música en directo. Altavoces y alta tecnología. Crines de caballo que se rozan en un arpa arcaica. Chasquidos de dedos que van acompasados al caminar de las personas. Pequeños golpes con las uñas sobre la madera. Roces de lengua contra el paladar producen ecos dulces de claquear… está por todas partes, se hace de todas las maneras…somos pura melodía…un beso, el ritmo del sexo, el susurrar al oído de las personas que amamos…los abrazos….TODO ES MÚSICA. Hoy según los calendarios cristianos…soy una año más vieja. He aprendido tantas cosas a mi corta edad…que me entusiasmo y me excito solo de pensar todo lo que está por llegar. Os regalo un juego jugoso de armonías con tuberías.

As bandas sonoras das nosas vidas

As grandes películas van da man de grandes bandas sonoras. Quén non recorda as melodías de star Wars, ou de The Godfather, The Lord of the RIngs…unha chea de músicas que son fácilmente identificables porque se asocian na mente de xeito casi involuntario. Nembargantes, están aquelas melodías que non sempre asociamos aos filmes pero que dende logo actúan como un potente resorte que nos fan emocionar…porque, non esquezamos que nun filme de acción de non ser por unha música trepidante, perdería toda a súa lóxica e asemade, unha secuencia de amor ou nostálxica asegúrovos que non tería xeiro ningún se se fai en silencio.

E falando de silencios…istes tamén xogan un papel importantísimo dentro dos filmes. As pausas valorativas, e incluso filmes nos que se houbera música, en determinadas ocasións, estarían podres…porque non veñen a nada. Pois ben, exemplos disto, a tutiplén. Gustaríame nestes intres compartires convosco a un director de cine italiano que a min cautivoume dende o mesmo momento no que o coñecín: Bernardo Bertolucci. Un filme moi descoñecido do ano 2000 chamado L’Asedio (Asediada, Besieged). Neste, e non vos vou comentar a peli porque téndela que ver, os diálogos son escasos. As músicas actúan como un guión no que se vai describindo a historia dos protagonistas. Os silencios e as miradas son os conductores da historia e pouco máis fai falla pra convertila nunha historia verdadeiramente fascinante. Velaí vos deixo o link pra que lle botedes unha ollada e unha “orellada”…espero que a desfrutedes tanto como o fago eu.

Una musa de mi cerebro

He estado reflexionando muchas veces acerca de ella. La descubrí por casualidad cuando tenía 16 años. Alguien me dijo ” EH! tienes un aire a Bjork”… y el resto vino rodado. Como muchas cosas en la vida que nos parece que ocurren por casualidad pero que en realidad…no es así. Es islandesa. De uno de esos lugares que desconocemos pero que es mágico por su posición geográfica y lo curiosa que nos resulta su cultura…Allí hace frío…pero ella es capaz de desafiarlo con sus composiciones.

Ecléctica donde las haya…desafía todo lo conocido. Sus influencias van desde la música clásica a la electrónica elaborada, pasando por el jazz y el folclore. No le tiene miedo a nada. Es capaz de experimentar con los sonidos más variopintos y hacer vibrar al público con melodías absolutamente extravagantes. Es visceral, atrevida, melancólica, apasionada en todo lo que hace y sobre todo posee una cualidad mágica: la de la expresividad absoluta. Están los que la aman y los que la odian, en mi opinión porque no se han detenido a comprenderla.

Sus letras están cargadas de mensajes sobre la realidad…sobre la vida, sobre la lucha, la independencia, el amor, la diferencia, las razas…y en todas ellas aporta una pizca de levadura que sin duda infla toda la carga semántica de los temas. A mi me ha conquistado hace tiempo, y con el paso del tiempo sus melodías han aprendido a recorrer mis venas como si se tratase de un torrente de glóbulos rojos…cargados de oxígeno. Es extraña, irreverente e insolente. Pero, sobre todas las cosas…es ella misma y su esencia es capaz de transportarme a cualquier lugar del mundo. Viva su originalidad. Así es Björk.